Este artículo del escritor Mario Roberto Morales , que reproduzco más abajo, está en la línea de lo que he venido escribiendo sobre la cooperación internacional en general y la de nuestro país, España, en particular.
Nuestra ayuda no ha servido de nada en el combate a la pobreza (puedo hablar en primera persona de Centroamérica pues he vivido allí por 16 años y no necesito que nadie me cuente lo que he visto con mis propios ojos). Los pobres no sólo no han disminuído sino que han aumentado y los únicos que realmente se han beneficiado son aquellos de los que habla el señor Morales, que además es ciudadano de uno de los paises que reciben cooperación y por ello conoce muy bien lo que sucede.
Esos corruptos locales (leer aquí), aliados con funcionarios internacionales que manejan una gran cantidad de dinero público sin excesivos controles y que en muchas ocasiones se han embolsado jugosas comisiones, son los que han arreglado su “pobreza” llenando sus cuentas corrientes en paraisos fiscales con el dinero que sale de nuestros impuestos y con el que entregamos a parte en las muchas campañas que se orquestan con la complicidad de muchos medios de comunicación.
Por otra parte, en demasiadas ocasiones, nuestro Gobierno ha usado la Cooperación Española como vehículo perfecto para presionar (leer aquí); o ha salido directamente en defensa de los “poderosos” poniendo en acción desde los ministros al Presidente. Un ejemplo fue la intervención en Bolivia en defensa de Repsol o más recientemente en Nicaragua defendiendo a Unión Fenosa (leer aquí), que no está mal desde el punto de vista de la obligación que tiene el Estado Español de proteger a sus ciudadanos pero el problema surge cuando el Estado no actúa igual en favor de todos y hace clasificaciones en españoles de primera y españoles de segunda, que evidentemente son ilegales por inconstitucionales. Nuestros Embajadores no quieren recibir a los españoles de a pie que residimos en el extranjero, dicen que sus obligaciones están muy por encima de atender a los “españolitos”, pues para eso están los Consulados. Sin embargo, sus altas obligaciones sí les permiten atender a los “españolazos” que tienen que ver con grandes empresas y usar todos los recursos a su alcance a la hora de defender sus intereses.
También ha servido, no tanto para ayudar a los paises de destino sino que para que la empresa privada española aumente sus negocios y por ende su cuenta de resultados sin el riesgo de la competencia ya que muchas se han beneficiado de esa “cooperación teledirigida con nombres y apellidos de ejecutantes” a cargo del dinero público. Y eso sólo tiene un nombre: CORRUPCION. Sí, nosotros acusamos a diversos paises de ser corruptos … ¡pero España no está exenta de esa lacra!.
Es hora de que se ponga un alto a esta situación y que los ciudadanos pidamos cuentas de qué se hace con nuestro dinero cuando entra en el agujero negro de la Agencia Española de Cooperación Internacional y de las ONG´S. Ni la una, ni las otras están acostumbradas a rendir cuentas. ¿Por cierto, cómo sigue la ONG de la Sra. Leyre Pajin?
Mario Roberto Morales
La Insignia. Guatemala, febrero de 2007
La autovictimización es cómoda y agradable. La persona que se victimiza se ubica en un espacio imaginario que le confiere automáticamente “la razón” y las consideraciones incondicionales de otras personas. Pero hay que decir que aparte son las víctimas y aparte los victimizados. A veces, las victimas se autovictimizan. Otras, tienen la suficiente dignidad como para no hacerlo. Estas son las víctimas admirables y ejemplares, como es el caso, por ejemplo, de Nelson Mandela. Los autovictimizados que no han sido víctimas necesitan crearse un victimario. Esta táctica es moneda corriente hoy día y forma parte de la agenda de muchos de los llamados “nuevos movimientos sociales”, en especial los inscritos en las ideologías multiculturalistas, que buscan integrar a las subalternidades elitistas en la dominación, imitando cada vez más a sus verdugos.
Las personas autovictimizadas reciben asistencia, dinero, apoyos y solidaridades incondicionales de multitud de personas conmovidas en su mala conciencia culposa, de modo que el acto de autovictimizarse tiene la enorme ventaja de proporcionar a sus protagonistas un modus vivendi muy por encima de los salarios mínimos. Otra de las ventajas de la autovictimización es que permite evadir la discusión racional y científica, sustituyéndola por la emotiva acusación hacia el victimario, provocando con ello que quienes solidarizan con la filosofía de la autovictimización eximan a la supuesta víctima victimizada del deber de discutir lo que haya que discutir en términos racionales. De ahí que sea mucho más fácil y cómodo para un autovictimizado y para sus solidarios acusar a alguien de racista o sexista, que discutir con él o ella los hechos concretos que lo llevan a proferir tal acusación.
Y bien, ¿a qué apelan los autovictimizados cuando crean o bien magnifican a su victimizador y lanzan su queja? Apelan a la culpa y al miedo, dos emociones que articulan muchas de las llamadas “actitudes éticas y morales” de esta época y de todas las épocas. Hacer sentir a alguien culpable es algo relativamente fácil, y hay personas con especiales habilidades para lograrlo. Asustar a la gente con hecatombes y holocaustos también lo es. Y ambos expedientes son usados por el victimismo. La culpa, para incitar la solidaridad en personas que por conflictos neuróticos se echan encima los males de la humanidad; el miedo, para asustar con la posibilidad de que los victimizados se alcen al unísono, como los pájaros de Hitchcock, y nos coman. En realidad, hay muy pocas cosas en la vida tan fáciles como victimizarse. Y tan lucrativas. Pero victimizarse no es lo mismo que ser víctima, ya lo dijimos. La víctima no siempre se victimiza porque a menudo no ha perdido dignidad.
La autovictimización ha rendido buenos frutos como táctica subalterna de sobrevivencia y lucha. Pero se torna problemática cuando ciertas elites especializadas en su ejercicio quieren sustituir el debate, la discusión y la objetividad de los hechos concretos con el discurso y la versión facilones de la victimización. Esto, a la larga, no favorece las causas de estas élites porque evadir la confrontación intelectual abierta para acusar al otro de racista o sexista es indigno y cobarde, además de que demuestra incapacidad reflexiva y argumentativa, es decir, falta de vigor intelectual y moral en las elites que viven de este discurso y que suelen refugiarse en el oenegismo parasitario de la cooperación internacional.
Se sabe que la moral burguesa confunde la caridad y la beneficencia con la justicia social o igualdad de oportunidades. Y, por lo que se ve, los “nuevos movimientos sociales” lo hacen también, pues algunos de sus dirigentes se pasan la vida apelando a la caridad y la beneficencia burguesas, y manipulando la situación concreta de las masas en cuyo nombre se victimizan y extienden la mano, para que culposos funcionarios internacionales y miedosos ciudadanos nacionales, se solidaricen con su peculiar manera de ganarse la vida.
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EXCELENTÍSIMO SEÑOR DON ALFONSO HERNÁNDEZ PARDO
Cuando en 1977 se aprueba la Constitución es Presidente de la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Barcelona. Y cuando en 1980 se denuncia el caso CONSORCIO DE LA ZONA FRANCA, el Gobierno Suárez ya lo ha nombrado PRESIDENTE DE LA AUDIENCIA. Más sutilezas y derivaciones paralelas.
Por Rafael del Barco Carreras
Si otros ya se manifestaban “demócratas”, o progresista, Eladio Escusol Barra (fiscal del caso), él se mantenía furibundo franquista. Sin aparente sintonía con otro de los miembros del Especial Tribunal que juzgará el caso, José Luis Barrera Cogollos (en cuya toma de posesión de Presidente de la Audiencia en el 2000 se elogia que en su época franquista se atreviera a clamar por los Derechos Humanos, e incomprensible la reelección en el 2005 cuando la Audiencia es un caos, los grandes casos con media de diez años hasta los juicios, y el 30% de bajas laborales según un estudio de la nueva Generalitat de izquierdas) o Adolfo Fernández Oubiña (“contratado” por el Bufete Piqué Vidal, y cuya vida y milagros merece un libro aparte). El futuro demostrará su especial talante, expedientados los dos, Barrera pasará a lo Civil, y Oubiña de Presidente de la Sección Primera a de nuevo juez de instrucción.
Don Alfonso, hombre de boina, pero su mujer luciendo brillantes en un Premio Planeta junto a Luis Pascual Estevill (por desgracia mi abogado). Otro letrado, en el colmo del cinismo, me espetó que por suerte para mí Don Alfonso me condenó solo a los dos años, diez meses y veintiún día pasados en prisión de los doce pedidos por Fiscalía, Ayuntamiento y Consorcio, pero yo nunca he sufrido el síndrome de Estocolmo, y desde entonces le he maldecido todos los días de mi vida, aunque nunca se me ocurrió el disparate de otra de sus víctimas que pistola en mano entró en el Palacio de Justicia dispuesto a matarlo. Lo abatieron antes de perderse por los tétricos pasillos.
A mi entender fue de los “duros” nombrados por Adolfo Suárez para mantener el ¨Orden”. Si el orden franquista como el de siglos del Imperio se basaba en Capitanía General, Virreinato, con el Ejército y sus ramificaciones Guardia Civil y Policía Nacional, la Audiencia formaba el segundo gran pilar institucional. El pilar de eso que Franco y los suyos definían el “Estado de Derecho”, donde la pirámide fascista del “ordeno y mando” funcionaba a la perfección. Los juicios se predeterminaban, los bienes se asignaban, y todo parecido con “Justicia” una burla. El Régimen lo abarcaba todo. Y si en lo Civil el Registro de la Propiedad nos descubriría sagas familiares acumulando fortunas (a pesar de los sueldos de miseria), en lo Penal, la Policía y Guardia Civil con sus torturas, y el “hábilmente interrogado”, decidían los sumarios y sus señorías firmaban las sentencias en juicios no más largos e inteligibles que una misa en latín.
Estrasburgo definiría la Audiencia de Barcelona revolcando los casos clave de aquella época, los asesinatos del ex alcalde franquista Viola, o del poderoso industrial Bultó, el incendio de la discoteca Escala, o la represión contra los alocados “rojos”. Sin olvidar los muertos en la Modelo entre los motines de 1977 y la represión hasta 1983. El Poder Absoluto degenera a quien lo ejerce. El “dolo” (voluntad de delinquir) no existía, el “desacato” mantenía firmes a cualquier, ya fuera abogados, testigos o culpables, los fiscales obedientes al Mando, y la SALA determinaba con su SOBERANÍA las pruebas que sustentarían el fallo (habitual que en los pasillos esperaran “testigos” profesionales a tanto la declaración), y la segunda instancia, pilar de la Justicia Democrática y obligada por la Carta de Derechos Humanos de la ONU firmada por España, no existía, pues el recurso al Supremo solo determinaría si el procedimiento se ajustaba a derecho, sin valorar las pruebas convertidas por la Sala en parte de su infalibilidad papal, y siempre se ajustaba, a menos que un “mando superior” entorpeciera el procedimiento.
Y Hernández Pardo, un fingido fanático de la divina procedencia del Poder, y cuando él solo debía mantener la maquinaria en funcionamiento (ya no juzgaba por Presidente de la Audiencia) se atribuye un caso “goloso”, el CONSORCIO DE LA ZONA FRANCA, para él solo, quitándoselo al juez legal y natural, el Presidente de la Sección Primera, Manuel Derqui Valbuena, como si la Constitución no existiera. Actuando a lo virrey se saca de la manga disposiciones del pasado siglo (referentes a sustituciones accidentales) y constituye una Sala para ese solo caso, y el “órgano colegiado” se convierte durante dos años en bicéfalo, firmando al mismo tiempo con dos composiciones. ¿Porqué?. Dinero, mucho dinero, aunque no era el caso más suculento del momento, 1.200 millones denunciados. La punta del iceberg, por debajo muchos miles de millones a mano, con el Banco Garriga Nogués y Javier de la Rosa Martí (y tras él el primer banco nacional, el Banesto, todo el franquismo de entonces y la Caixa…con su enorme Caja B, dinero negro). Sin olvidar que quien le nombra Presidente, el Gobierno Suárez, también está presente en el caso a través del Consorcio, y los suyos en Barcelona recibiendo créditos del Banco. Si los acusadores, Serra y Maragall con su abogado Rafael Jiménez de Parga (que también lo era de Banesto) ya lo habían descubierto, y hasta el instructor Ezequiel Miranda de Dios vivía en un hermoso piso del abogado de los De la Rosa, Juan Piqué Vidal (abogado también de JORDI PUJOL), el caso merecía su personal control, demostrando que el orden jerárquico franquista se hallaba por encima de la Constitución, y que el Presidente de una Sala (en teoría propietario de la plaza desde su nombramiento impreso en el BOE) era un simple muñeco de quita y pon. Y no solo se reservó el caso sino que nombró un Juez Especial, José Álvarez Martínez, para cerrar las peligrosas investigaciones que decretara Miranda de Dios ante mi insistencia. Y aquí, todos los abogados contestándome “se recurre al Supremo, al Constitucional…”, entre cretinos anda el juego… ya matizaré.
Con los años, considerando que Don Alfonso presidía la Junta Electoral Provincial de Barcelona, y en 1980 JORDI PUJOL desbanca a los alocados “rojos” con ganas de poner patas arriba todas las instituciones y máxime la Audiencia (sede de represión), imaginé la mano divina, no en vano, por encima de la LEY, obedecían al “Dios, Patria y Rey”. Si la alcaldía cayó en buenas manos, Narcís Serra del clan Samarach, y después Pascual Maragall del de Porcioles, olvidando el marxismo propio de los “hijos de papá” contestatarios, la incipiente y peligrosa Generalitat de Tarradellas, con vocación de Estado, es decir, de tragarse la Audiencia, debía librarse de rojos foráneos e incontrolados. Evidente que ante la izquierda furibunda y catalanistas nunca ganarían los corruptos de la Derecha Clásica, tipo Eduardo Bueno, el “bueno para Cataluña” (hombre de Banesto y por tanto de De la Rosa). Debía pues facilitarse la victoria a un banquero, que habría olvidado tres años de cárcel tras quince de ganar dinero con el franquismo, y de familia de “derechas de toda la vida”, o sea, fieles al Régimen. Un flautista para esa Cataluña de los sueños de un millón de catalanistas. Y ganó Pujol, y la Audiencia seguiría un largo camino sin ingerencias “rojas”, con tiempo para domesticar a las “ordas” a base de sueldos y chollos, y consolidar cargos, retiros y fortunas. Murió como su adorado Dictador, en la cama.
Ver detalles en http://www.elconsorcio.net
JUAN ANTONIO SAMARANCH TORELLÓ
Marqués de Samaranch.
Rafael del Barco Carreras
Nacido en Barcelona el 17-07-1920. De familia del textil a falangista entre los grandes del Régimen, y en Barcelona bajo el manto del cuñadísimo Ramón Serrano Suñer, virrey en la sombra y en toda actividad política y económica de la ciudad. PODER ABSOLUTO. Y puesto que todos son tan longevos, por vía de sucesiones, cumpliendo a la perfección la Ley de Peter de todo fascismo, lealtad y reparto sin fisuras, llegamos hasta nuestros días.
Si traspasar el silencio absoluto del Sistema y Régimen es imposible, y aun treinta y dos años después de muerto el Caudillo difícil husmear en vida y milagros de los de PISTOLA AL CINTO durante los años 40, 50, hasta entrados los 60 que los del OPUS DEI, y el propio devenir mundial, impondrían otro estilo (pero aun eso lo tenía cubierto por unos cursos en la Universidad de Navarra), más allá de inauguraciones y “grandes triunfos de paz y desarrollo” debemos acudir a gente de más de ochenta años, que unos por opuestos y los otros por adictos o de buena fe, enmierdan los relatos con demasiada fantasía, sin más remedio que atenernos a sus cargos y “negocios” para involucrarlos, y por deducción lógica recrear su total e impune MANDO EN PLAZA.
Por mi generación, 67 años, no alcanzo el primer y terrible franquismo, el de los fusilamientos a saco y los ocho mil por juicios sumarísimos documentados en Barcelona hasta 1952 en que se lavaría la imagen ante los Aliados. Permanecen los recuerdos de la miseria de mi barrio, Nuestra Señora del Coll, o por mi familia, trabajadores, con mi madre, obrera de fábrica, prefiriendo su durísima situación al peligro real y sucedido de un pelotón de la FAI o la CNT buscando a mi padre por burgués y poseer una parada en la Plaza de La Libertad, Gracia, a pesar de su obligado carné de la UGT, y su activismo en el Casals Republicá de Nostra Señora del Coll. Los veinte años de diferencia le sitúan tan en primer plano de la más dura época franquista en Barcelona que es imposible enmarcarlo en otro contexto histórico y máxime cuando en 1954 ya es Concejal de Deportes del Ayuntamiento de Barcelona. Por muy genio que fuera, o por bien que le diera al palo en el hokey, nadie, sin la total inmersión, escalaba entonces el más mínimo cargo político.
Olvidando pues si el Gobernador Civil se liaba o no con las cupletistas y coristas del Molino, o si Samaranch formara corte con los magnates o mangantes en aquellas bacanales en el palco y cerrando el teatrillo, lo cierto en cuanto a mi vida, es que una vez alcanzara la Presidencia de la DIPUTACIÓN DE BARCELONA, 1973 al 1977, después de varios cargos del Régimen, hasta con el santa santorum de Procurador en Cortes, se le encuentra en relación directa con los ASUNTOS de los DE LA ROSA. Sospechosa la propiedad de unos valiosísimos terrenos junto a los del Consorcio de la Zona Franca, o la propia compra años más tarde por su dominado RACC Real Automóvil Club de Cataluña de los terrenos de Montornés, CIRCUÍTO DE CATALUÑA, por los que sufrí tres años de cárcel.
De entrada su Diputación aprueba el proyecto CITA, 1974, cuya realización se concede al CONSORCIO DE LA ZONA FRANCA, otorgando poderes absolutos a ANTONIO DE LA ROSA VÁZQUEZ, un abogado del Estado, segundo en Poder de la Hacienda de Barcelona, capitán y condecorado de guerra, y acérrimo del Movimiento. Un hombre de misa diaria, “Santo” dijeron sus empleados, doscientos nombrados por su dedo de entre sus amistades. Sin embargo entonces ya disfrutaba de una docena de los mejores coches de la ciudad aparcados en el parking de la calle Granada cercana a su domicilio de la Diagonal, que cambiaría por otro en Reina Victoria de cuatrocientos metros. Todo a la vista, como sus putas. Parecido ambiente para cualquiera de los grandes de la ciudad. En los setenta ya nadie de los altos funcionarios públicos aparcaba sus coches lejos del lugar de trabajo como era corriente después de la guerra y por los cincuenta y sesenta, aunque el fariseismo con las queridas obligaba prudencias o círculos cerrados. Suponerles ricos era de dominio común, y sin duda los Abogados del Estado, Notarios o Registradores de la Propiedad.
Proyecto CITA, un centro, a pie de autopista y cercano a Granollers, receptor y distribuidor de mercancías y camiones aligerando la circulación ciudadana de vehículos pesados absorbiendo todos los almacenes y agencias de transporte del Pueblo Nuevo. Una gran idea bombardeada (para crear problemas y derivar a otros intereses el pastel urbanístico y constructor) tras la muerte de Franco por todas las ideologías políticas que formando Gestoras dominaron los Ayuntamientos del entorno de Barcelona. Pero proyecto y créditos ya estaban en marcha, y con o sin su realización, desde los primeros talones el 20-11-75, día de la muerte de Franco, para la compra de terrenos en la zona, el dinero se trasvasaría a bolsillos concretos, proceso ya antes iniciado en la construcción de la sede social, parking y almacenes de la Zona Franca que aparecerían multiplicados por mucho en la final denuncia al juzgado, cinco años después. Es difícil imaginar que quien dirigiera la operación por Presidente de la Diputación con vocalía en el propio Consorcio, y en relación directa con la Caixa que lideraba la colocación de las obligaciones que financiarían el proyecto, no supiera de él los cuatro años en que desaparecen 10.000 millones, y con otro camarada Santiago Udina Martorell (y más OPUS DEI) formando parte del Comité de la CAIXA y delegado del Estado en el Consorcio, con firma al igual que De la Rosa, al que sustituirá en 1977 (año en que se va a Moscú) el engañado y condenado Bruna de Quijano. Sin embargo posteriormente sigue en negocios con Javier de la Rosa, y hasta unirán sus vacaciones en la bucólica Cadaqués, sustituyéndole los hijos, 1991, en la bicoca de los consejos de Administración de quien sabía de sobras como trataba proyectos y empresas. Vaciarlos y a Suiza. Suiza, siempre Suiza, allí daría el salto a la fama mundial. El COI.
Si en la Barcelona franquista era necesario el funambulismo para pasearse en la cuerda de la política, desde Moscú de Embajador en 1977 al COI de Presidente en 1980, representa un triple salto mortal. Dejaría en ridículo al Fouché francés. Un franquista, discípulo, camarada y amigo del gran Serrano Suñer, de la cuerda de Himmler, Goebels, Mousolini o el Conde Ciano, trataría de tú a tú, primero a los rusos comunistas que rizando el rizo de sus valores y astucia diplomática le catapultaron al OLIMPO DEL COI, y después con los Americanos, en definitiva patrocinadores de los JJOO, a los que no solo trataría de tú a tú, sino que les ganaría el pulso ante el comité de corrupción de su propio Senado, ¡ahí es nada!. Un maestro especialista en eso de la DEMOCRACIA ORGÁNICA, ese sistema donde parece dominan las corrientes mayoritarias a través de comités y asambleas, y donde en realidad manda un solo individuo y su corte, entre otras razones porque todos los miembros de esos comités y asambleas, o son dependientes o empleados suyos, o viven de sus dádivas y corrupciones. FASCISMO PURO. En la cúspide de la jerarquía mundial, muchos comentaristas situaban al Presidente de EEUU, el Papa, y tras ellos Samaranch, y para según quién el orden pudiera invertirse.
El Poder lo demostró sobrado eligiendo Barcelona para los JJOO del 92. A decir verdad la ciudad solo tenía una virtud, que Samarach quisiera pasar a la Historia concediendo a dedo a su ciudad el más grande honor desde que Ataulfo la creó capital de su Hispania, honor del que no quedan ni piedras, solo las historias con Gala Placidia, entre otras porque Almanzor la arrasaría. Todo estaba no solo por hacer sino por rehacer, hasta suciedad y hierbajos cubriendo las obras de Gaudí. Autopistas de circunvalación, homologándola a cualquier gran capital, maquillar las desastrosas entradas, reconstruir estadios y urbanización de Monjuich, limpia la montaña de barraquismo, crear un puerto y Ciudad Olímpica, hoteles, etc… etc.
España entera, el Banco de España, la Fábrica de Moneda, a disposición de la inimaginable suerte para Barcelona. No en vano tres sucesivas depreciaciones pusieron en la picota a la denostada PESETA hasta que se incluyó en el ECU y después fagocitada por el EURO. Pero surgió otra ciudad, digna de los grandes fabricantes, y de nuestros padres y abuelos, que crearon un Ensanche y Modernismo envidiable (aunque él también interviniera en los desastres urbanísticos franquistas, CIUDAD MERIDIANA). Se merece el marquesado, y hasta la Presidencia de la CAIXA (en la que figuraba de consejero en 1984, y comité ejecutivo 1985) otorgada en 1987 al poco de la nominación de Barcelona para los JJOO, 1986, el cargo más suculento y poderoso de la pujante Cataluña, aunque él ya no necesitara cargos y pujanza. Pero al igual que su maestro Serrano Suñer, y todos los prohombres del franquismo, al Poder en abstracto añadían el concreto del Dinero, y ciegos de ambición, acaparaban cuantos más cargos remunerados mejor. Proyectos, recalificaciones, financiación, y hasta promoción y construcción, todo en una mano y para un bolsillo. Desde 1980 a 1999 que se retira y es nombrado Presidente de Honor, y lo mismo en el COI en el 2001, está presente en tanto cargo y consejos de Administración, que solo con el don de la ubicación, concedido a los dioses, pueden atenderse. Y si en la mayoría de esos consejos de administración surgen descubiertos y desfalcos por cientos de miles de millones, es de suponer que en los INSONDABLES E IMPENETRABES COI (así lo creyeron en USA) Y CAIXA, ocurriría otro tanto. Superó en mucho a sus camaradas Serrano Suñer, Mateu, Simarro, Galinsoga, Porcioles, Viola, que a la vez amamantarían y pasarían el testigo a sus empleados, los dos sobrinos de buenos camaradas, Serra y Maragall.
Y primer síntoma de que la España actual mantiene la misma filosofía fascista de la de “camisa azul” es la total impunidad de su presencia y de sus hijos como miembros de varios consejos de administración de las quebradas empresas, estafas y saqueos de Javier de la Rosa. Ercros, Torras KIO, Gran Tibidabo, o la oscura constructora Huarte y Cía, otros cien mil millones nunca aclarados. A Samaranch, el divino, ni tocarlo. La Ley especial que convierte en semidioses a varios españoles, y no solo al Rey, aplicable desde siglos. Nada ha cambiado, con o sin Constitución. Tan elevado se halla que hasta Javier de la Rosa que intenta involucrar al propio Rey, en ninguno de sus juicios y sumarios cita el nombre de su divino Samaranch.
Pero la impunidad le viene de antes, formar parte de los Consejos de Administración de la familia Franco, Banco de Madrid (donde también zascandileó Javier de la Rosa, para endosar el muerto al Banesto), con todo un río de dinero hacia la sucursal de Suiza, imprime carácter, experiencia y salvoconducto hacia donde le diera la gana, que en principio es a la muy especial URRS, retirándose de la España que podría acabar muy mal para gente de tan inquebrantables adhesiones. Se repatriaría con la seguridad de consolidada la postransición, y su persona más allá del bien y del mal.
En 1992, el Rey y él se llevaron todos los vítores. Se lo merecían puesto que aunque el alumno Serra, ex empleado en su Diputación, era un genio a su estilo, y Maragall, de la cuerda Porcioles, un obediente gestor, las obras amenazaron tanto desastre (como ahora con las del AVE, tarde y mal), que los dos, Samaranch y Rey, apretaron al máximo a Felipe González, que aun sin gozar de la aureola total en aquel baile, participaría, y además con placer, porque la caja del Partido rebosaría con Sevilla y Barcelona, como la del incipiente PSC de Serra floreció por otro discípulo de Samarach, Javier de la Rosa y su Banco Garriga Nogués, o sea, Banesto.
Debió sufrir cuando ya muy zarandeado, en manos de Pujol y brazos del abogado de ambos Juan Piqué Vidal, apartaría a Javier del gran proyecto y realización en curso, Gran Tibidabo – Port Aventura, cerrando la espita del crédito de la CAIXA. Dicen que Vilarrasau le convencería que aquel amigo se había degenerado tanto, y sin necesidad de los Pervertidores de su padre, que a pesar de las vocalías de hijos en sus sociedades, debían clavarle el puyazo final. Los créditos de la CAIXA a su caja particular y pagando sueldos supermillonarios a todo el que apareciera con algún derecho de pernada, agotaba cualquier paciencia. Le conocía de sobra, como Pujol y todo dirigente experimentado español, pero era una vaca de tan fácil muñir que dolía acabar con ella, sin embargo el reparto ya era tan escandalosamente masivo, y esta vez con la CAIXA de su absoluta responsabilidad sustituyendo a los petrodólares kuwaitíes, que no había otro remedio. El caput a De la Rosa, ya iniciado por los moros en Londres y la Audiencia Nacional en Madrid, fue rotundo. Ni padre en la sombra, el padre Antonio de su quinta, tres años más, aun en “busca y captura” veraneaba en Cadaqués, ni menos Pujol, capaz de tragarse varias CAIXAS, detendrían la caída del ídolo repartidor. El precioso Cadaqués nos podría contar de las grandes cifras de los De la Rosa, su relación con Samaranch, y todo el COI, puesto que su segundo después PRIMERO también veraneaba allí, y ¡de la CAIXA!. El Ampurdá de DALÍ se convertía los veranos en capital mundial financiera, no en vano los bancos suizos tenían varios agentes fijos, como el célebre Thierry Kern del juez Pascual Estevill y la propia Telefónica. Sin olvidar el helicóptero, Trueno Azul, (dicen el más lujoso de Europa) de Javier, en su continuo ir y venir a Andorra. Una época, donde los ordenadores no eran tan eficientes como los actuales, obligaba mucho viaje para control de saldos, órdenes de transferencias o movimiento en efectivo.
Yo, a años luz del astro sol, poco a objetar sobre el gran triunfador, y en mi fuero interno agradeciéndole por barcelonés que mi ciudad resplandeciera de nuevo, pero encontrarle en todos los negocios, o mejor estafas, de Javier de la Rosa, y a mis espaldas TRES AÑOS DE CÁRCEL, me lo hacían intragable. Y a más abundancia hasta mi socio Parés escaló su amistad, con su mujer Bibi Salisachs apadrinando a una de sus hijas nacida en mi cautiverio (con Hola incluido), sobrepasando pues el número de las tres casualidades que forman una prueba. Me contaba Tito, según la prensa primer gerente de la Fundación Thyssen, que la colección de pintura de Samaranch en Suiza sobrepasaba en cantidad y calidad a la convertida en España “la mejor del Mundo”. Si les vendió algún cuadro falso, como a mí, aunque devolviera el dinero disculpándose por su ignorancia, no me extraña su desaparición de España y cargos en Los Ángeles. Los patriotas como Samarach a Suiza y los casi apátridas, nacionalizado suizo, con cuadros de más que dudosa procedencia, soñando por amor con España.
Su franquismo, corrupto COI, Cadaqués, la Caixa, le sitúan en primer plano de mi http://www.lagrancorrupcion.com
No engañan los que quieren, sino más, los que bien pueden, no nos mal engañemos, des que llego al poder Zp con su gobierno de cupo, y desocupo. Esto ya no hay por donde lo coger. Y mas a un y con el placita benevolencia de los sindicatos, que ni se ven, ni se encuentran, los cuales están en la gloria y parece ser que no en la de los mortales. Unos a verlas venir y otros haberlas llegar. Si pensar. Sí pensase y también se reflexionase, hoy en la actualidad
¡No!! Sería sedentarismo, habría una movida general, (ante estos pragmático gobernantes) y con coraje. A estos sindicatos hay que hacer les funcionar las neuronas, por que les han la vado el cerebro a razón del parnés y así, que viva la juerga y o le, ole y ¡ole!!! Y a vivir que son dos días, viva la gaita, el tambor y la romería. Se olvidaron de sus funciones en base de sus satisfacciones. Esto de caminar hacia delante y luchar por los problemas sociales de la clase trabajadora. Se termino. Olvidan el pasado, se a garran al presente, corren al futuro y a los de mas, si te e visto, no me acuerdo. Tu paga, tu cota y a otra cosa mariposa.
Todo es una Purísima comedia. Cuatro esparavanes, tres movidas si alterar el orden y no poner al gobierno nervioso, no valla ser que no aya más monis, si no, es así, luego ¿que seria de sus fiestas? Y así que de largo, en largo, hacen un poco el oso y los infelices a tragar lo que les echen.
Hablar de la crisis es falta de patriotismo, pero dejar de hablar de ella es “cara duras y de sin vergüenzas”.
Una depresión es un largo periodo —diez años o más— caracterizado por un bajo nivel de producción, consumo e inversión, con quiebras masivas de empresas, un elevado nivel de paro, un descenso de los precios y destrucción de la riqueza de las familias. Y para comprender por qué desembocaremos en esta situación por primera vez en nuestra historia, es necesario entender tres hechos esenciales.
El primero, que desde un punto de vista estructural, el crecimiento económico de España ha sido básicamente tercermundista: no nos hemos adaptado en absoluto a la globalización, y hemos perdido el 15% de cuota de mercado en el comercio mundial, del 2,06 en 2003 al 1,74 en 2007. Es decir, se ha tratado de un crecimiento basado en el consumo interno, sostenido por un incremento masivo de la población —el mayor del mundo desarrollado, consecuencia de la inmigración—, y en el turismo.
Y todo ello fuertemente apalancado (multiplicado) por el endeudamiento masivo de familias, empresas y entidades financieras, también el mayor mundial, y un déficit exterior de más de un 11% del PIB —producimos un 11% menos de lo que consumimos— y realizado mediante la explotación masiva de mano de obra barata: casi el 50% de la población ocupada es mileurista. Y todavía hay quien cobra la mitad menos de que esos mil euros al mes. Mientras en una cacería cada unos se gastan 4.000 Euros más en un fin de semana.
Estuvieron de caza, y de cena, soltándose la colmena de lo que tenían en la trena.
¿Lo que no se contarían en esa cena?
http://www.elsemanaldigital.com/articulos.asp?idarticulo=92894