La confianza de los consumidores españoles está en franca recuperación—las expectativas de los consumidores (la línea verde en el gráfico) son elevadísimas, de las más altas de la historia. Por el contrario, los medios sajones y los analistas de bancos extranjeros, suizos, alemanes, ingleses u americanos, están preocupadísimos. El sorprendente consenso en Madrid: están celosos, no nos entienden, nos tienen envidia. Es la pérfida Albión, una vez más, la leyenda negra. Pues bien, me temo que, desgraciadamente, no hay conspiración.
El argumento optimista se apoya en dos puntos: (1) el Estado español está muy saneado- la deuda prevista es de solo el 66% del PIB al final del año 2010 (Cuadro 4.5 del plan de estabilidad presentado hoy por el Gobierno, página 32); (2) y la banca está relativamente saneada: contrariamente a Alemania (donde sin duda los bancos, sobre todo los Landesbanken, están peor que los nuestros), Suiza, Reino Unido, EEUU, etc. nuestros sistema financiero no ha requerido aún ninguna ayuda sustancial- ni siquiera el FROB ha sido utilizado. Creo que los dos argumentos son inadecuados a partir de hoy. Es decir, que explican bien por qué nos hemos librado hasta ahora de lo peor de la crisis, pero no por qué nos vamos a librar en adelante. Veo cuatro razones que justifican la desconfianza extranjera.
Este titular no me extraña pues antes o después los incompetentes quedan al descubierto y desde luego España desde su constitución como nación nunca había tenido un Gobierno tan incompetente como el actual formado por personas que no saben hacer la o ni con canuto.
¿Cómo es posible que todos los componentes de este desgobierno, pues definitivamente no están gobernando, puedan pasar el tiempo negando de forma descarada lo que todos los ciudadanos ven con sus ojos?.
Que la UE tenga que intervenir España es una vergüenza; lamentablemente esa vergüenza no solo recae en los subdesarrollados mentales que nos están ¿dirigiendo? (bueno dirigirnos sí que nos dirigen … a la quiebra), sino que caerá sobre todos los españoles. Si antes ya se burlaban de nosotros en Europa no quiero ni pensar en el cachondeo que va a haber ahora.
“Todos estamos en el mismo barco”. Son palabras de Joaquín Almunia, comisario de Asuntos Económicos. La UE ya no está para bromas. La creciente tensión que viven los mercados de deuda a raíz de los graves problemas financieros de Grecia, cuyas cuentas públicas están al borde de la quiebra, pone en riesgo la supervivencia misma de la zona euro tal y como se ha concebido hasta ahora.
El problema de Grecia no es sólo suyo sino que atañe a toda la Unión Monetaria, ya que su caída podría provocar un efecto contagio en otros países débiles, como es el caso de España, Irlanda o Portugal.
He recibido una nota que, aunque pudiese parecer un “chisme” de los que propagan por los programas rosas de nuestra alienante TV (todavía no entiendo como hemos podido retroceder tanto los españoles en nuestros gustos), refleja la pura, cruda y dura realidad que nos toca vivir día a día en un país que levantaron con mucho esfuerzo nuestros padres y abuelos y que va en caída libre sin freno ni paracaídas hacia el precipicio. [Comprueben los datos que se exponen tanto de los EEUU como de España para que constaten que no son exagerados]
¿Seremos capaces de hacer algo?
Le envié a un amigo que vive en EE.UU. un email con una pregunta:
¿Por qué somos pobres los españoles?
Esta fue su respuesta desde EE.UU.:
Hola, cómo se ve que los árboles no te dejan ver el bosque…
¿Cómo puedes llamarte pobre, cuando eres capaz de pagar por un litro de gasolina más del triple de lo que pago yo? ¿Cuando te das el lujo de pagar tarifas de electricidad, de teléfono y móvil un 80% más caras de lo que me cuestan a mí? ¿Cómo puedes llamarte pobre cuando pagas comisiones por servicios bancarios y tarjetas de crédito el triple de lo que aquí nos cuestan, o cuando por un auto que a mi me cuesta 2.000 dólares ustedes pueden pagar el equivalente a 20.000 dólares?
¿Por qué ustedes sí pueden darse el gusto de regalarle 18.000 dólares al gobierno y nosotros no?
¡NO TE ENTIENDO!
Nosotros, los habitantes de Florida, somos pobres. Por eso el Gobierno Estatal, teniendo en cuenta nuestra precaria situación financiera, nos cobra sólo el 2% de IVA (más otro 4% que es Federal; total = 6%) Y no el 16% como a ustedes los ricos que viven en España.
Además, son ustedes los que tienen “Impuestos de Lujo” como son los impuestos por gasolina y gas, por alcohol, cigarros, cigarrillos, cerveza, vinos, etc. que alcanza hasta el 320% del valor original, y otros como: Impuesto sobre la renta (impuesto sobre el sueldo), impuesto sobre automóviles nuevos, impuesto a los bienes personales, impuesto a los bienes de las empresas, impuesto por uso del automóvil (de circulación). Y dichoso que todavía os dais el lujo de pagar un 16% de IVA por estos impuestos, además de todos los trámites y pagos nacionales y municipales (tasas).
Porque si ustedes no fueran ricos, ¿qué sentido tendría tener unos impuestos Nacionales, Autonómicos y Locales, de ese calibre?
¿POBRES?, ¿de dónde?
Un país que es capaz de cobrar el IMPUESTO A LAS GANANCIAS Y A LOS BIENES PERSONALES por adelantado (mediante retenciones) como España, necesariamente tiene que nadar en la abundancia, porque considera que los negocios de la nación y de todos sus habitantes siempre tendrán ganancias a pesar de saqueos y asaltos, mordidas, terremotos, sequía, invierno, corrupción, saqueo fiscal e inundaciones y por supuesto seguro que todos deben ganar muchísimo.
Los pobres somos nosotros, los que vivimos en USA y que NO pagamos impuesto sobre la renta si ganamos menos de 3.000 dólares al mes por persona (más o menos 2.000 €). Vds. tienen además el IBI, impuestos de basuras, impuestos sobre el consumo de Agua, Gas y Electricidad.
Y allí pagan seguridad privada en bancos, urbanizaciones, municipales, etc. mientras que nosotros nos conformamos con la pública. Allí hasta envían a los hijos a colegios privados, y mire si seremos pobres aquí en EE.UU., que las escuelas públicas nos prestan los libros de estudio previendo que no tenemos con qué comprarlos.
Supongo que, como todo rico, tiene un auto y que está pagando un 8% ó 10% anual de seguro; si le sirve de información, yo pago sólo 245 dólares por año. Y como les sobra el dinero, ustedes si pueden efectuar pagos anuales en concepto de eso que ustedes llaman IMPUESTO DE CIRCULACION, (a parte de la ITV, zona verde, zona azul, aparcacoches forzosos, etc. mientras que acá nosotros no podemos darnos esos lujos y pagamos 15 dólares anuales por el STICKER sin importar qué modelo de auto conduzcas, pero claro, eso es para gente de recursos).
¡¡¡ ESO ES SER RICO!!!
Ser rico, es tener 86.000 concejales casi 9.000 alcaldes, 17 Presidentes de Autonomías, casi 1.600 parlamentarios autonómicos, 350 diputados en Cortes, 300 Senadores, 200 parlamentarios en Estrasburgo, una Casa Real, 20 Ministros y todos sus adláteres – paradójicamente a menor rango, mayor sueldo, hay alcaldes que ganan mas que el presidente del Gobierno -, todo esto para un país tan pequeño como el suyo.
¡¡¡ ESO ES SER RICO!!!
Vamos, se quedaron en ESPAÑA porque son RICOS. Somos los pobres como yo los que nos vinimos a probar suerte a otros lados.
Bueno, le mando un abrazo y ahí luego me cuenta cómo les va con el nuevo presupuesto, lo que sí es seguro es que les aumentarán más los impuestos. Pero no se preocupen, que la inflación se los va a diluir.
Pero bueno eso es lo de menos cuando se tiene el dinero para pagarlos. Y tengan por seguro que en el próximo discurso le van a dar un tremendo aplauso a su presidente.
Además eso es lo que hay que pagar por vivir en la 8ª potencia mundial, el mejor lugar del mundo y tercero donde la gente se siente más feliz del planeta.
Un saludo:
Su pobre amigo inmigrante.
El resultado de todo lo anterior está a la vista de todos y no se puede ocultar por mucho que nuestros políticos quieran hacer juegos de magia para escamotearlo.
Aumentan en España casi un 300% las familias en quiebra
Redacción | Publicado el 6 Mayo, 2009 |
Las familias y empresas que se declararon en concurso de acreedores (suspensión de pagos y quiebras) ascendieron a 1.558 durante el primer trimestre del año, lo que supone un incremento del 266,6% respecto a igual periodo de 2008
Según la Estadística de Procedimiento Concursal publicada hoy por el Instituto Nacional de Estadística (INE), en total, el número de familias en concurso fue de 200 entre enero y marzo, un 203% más que en el primer trimestre de 2008, mientras que el de empresas sumó 1.358, con un incremento interanual del 278,3%.
Según el tipo de concurso, 1.470 fueron voluntarios, un 280,8% más que en el primer trimestre del año anterior, y 88 necesarios, un 125,6% más. Atendiendo a la clase de procedimiento, los abreviados aumentaron un 218,3% en tasa interanual, mientras que los ordinarios repuntaron un 329,9%.
El 35% de las empresas concursadas en el primer trimestre tenían como actividad principal la construcción y la promoción inmobiliaria, el 23,9% estaban relacionadas con la industria y la energía, y el 17,8% con el comercio.
oooooooooooooooOooooooooooooooo
La administración autonómica se come nuestros impuestos
Redacción | Publicado el 11 Mayo, 2009 |
El gasto de mantener tres administraciones distintas: central, autonómica y local, consume nuestros recursos, sin que a cambio el ciudadano vea una mayor prestación de servicios derivada de un reparto de competencias que sólo ha traído al fin y a la postre un aumento desmesurado de la burocracia, una creciente fragmentación y descoordinación administrativa y la desigualdad entre españoles, por ende del clientelismo político y continuas tensiones sobre la cohesión nacional.
Según datos del Ministerio de Política Territorial y del Ministerio de Hacienda 103.285 millones de euros al año se van en mantener las burocracias de las tres administraciones, que tienen un total de 2.494.970 funcionarios. Estas cifras equivalen a más del 10% del PIB nacional, o a la suma de la recaudación total del Impuesto de la Renta (72.000 millones) y el de Sociedades (35.000).
Pero es la administración autonómica la que se lleva la palma. Las CC.AA. poseen más de 1,3 millones de trabajadores en nómina que absorben 52.400 millones de euros del presupuesto del Estado, según datos del Ministerio de Economía. La cesión de competencias tan importantes como la Sanidad, la Educación o la Justicia explican buena parte de la factura de personal que arrastran las autonomías, pero al tener que mantener 17 estructuras burocráticas diferentes para lo que antes sólo se precisaba una, el gasto de personal ha aumentado considerablemente sin que a cambio el ciudadano vea mejorar la calidad de los servicios. Eso sí, cada contribuyente paga 2.270 euros al año para mantener la administración autonómica, 770 euros por la local y 1.430 euros para el Estado. O lo que es lo mismo 4.471 euros al año en total. De no existir las autonomías y las 17 burocracias que conllevan, esa factura que pagamos todos los ciudadanos, calculan los expertos, podría reducirse de entre 1.000 a 1.500 euros.
Desde hace bastante tiempo he venido escribiendo repetidamente sobre la impunidad de la que gozan los bancos (instituciones financieras) para cometer sus abusos, la última hace muy poco en el blog Economía y Sociedad
Ellos han sido los causantes principales de la crisis mundial que estamos viviendo por su avaricia sin límite; avaricia que ha sido propiciada claramente por la complicidad de muchos gobiernos que no han sabido cumplir con su obligación para con las mayorías y han permitido la usura sin límite a estos depredadores del ciudadano común que siempre queda indefenso ante sus tropelías. Encima ahora resulta que tenemos que ayudarles, con nuestros impuestos, a sobrevivir de la crisis que ellos mismos han provocado; y es curioso que mientras ellos suplican ayuda a diestra y siniestra, tratan como a perros a sus propios deudores que se las ven y se las desean para hacer frente a sus obligaciones por culpa, precisamente, de esas instituciones financieras que los han estado exprimiendo por años para obtener multimillonarios beneficios. La pregunta del millón es precisamente ¿dónde están todos esos millones que en las vacas gordas nunca fueron repartidos con los que ahora son llamados a ayudarlos?.
Ha llegado, inexcusablemente, la hora de poner en cintura a esta fauna altamente nociva para la salud financiera del mundo y de sus ciudadanos y me alegro de escuchar voces muy autorizadas que coinciden con mis ideas.
Para botón de muestra les dejo tres: Carlos Slim, Joseph Stiglitz y Paul Krugman.
Carlos Slim ataca a bancos; recrimina tasas de tarjetas de crédito
Carlos Slim regañó a los bancos ayer; les recriminó las tasas de las tarjetas de crédito. “Son impagables”, dijo. La lógica del hombre más rico de México es impecable: con tasas tan altas, frente a la actual crisis y el seguro incremento del desempleo, qué quieren, ¿que la gente pierda su capacidad de pago y aumentemos el volumen de cartera vencida? Hay que recordar que Slim tiene banco, pero el financiero más brillante del país es también empresario, y al recriminar no se daría un balazo en un pie. Vea: su tarjeta, la EFE Clásica de Inbursa, tiene un Costo Anual Total (CAT) de 60.4%, frente a otras como la Spira Clásica de Invex, que anda en ¡113.4%!, o tres de Santander, que rondan entre casi 90% y 110%. O las de Bancomer, las de Banamex. Uff. Por algo el señalamiento de Slim.
Stiglitz: La nacionalización es la única respuesta. Estos bancos están, efectivamente, en bancarrota.
Joseph Stiglitz recibió el Premio Nobel de Economía en 2001. Bajo el Presidente Bill Clinton fue presidente del Consejo de Asesores Económicos de 1995 a 1997. Fue economista principal del Banco Mundial de 1997 a 2000 y autor principal del Informe del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático de 1995, el cual recibió el Premio Nobel de la Paz compartido. Actualmente es profesor en la Universidad Columbia en Nueva York.
DW-WORLD: Muchos expertos temen que aunque las cosas están mal ahora, aún no hemos visto lo peor de la crisis. ¿Comparte usted la creencia de que nos enfrentamos a un largo descenso que pudiera rivalizar con la gran depresión?
Joseph Stiglitz: Vivimos en un mundo muy diferente al de la Gran Depresión. Entonces teníamos una economía de manufactura. Ahora tenemos una economía del sector de servicios. Muchas personas en Estados Unidos ya están trabajando parte del tiempo porque no pueden conseguir trabajo de tiempo completo. La gente están hablando más acerca de medidas coherentes de desempleo, y estas muestran un desempleo de muy altos niveles, alrededor de 15 por ciento. Así que es claramente un descenso serio. Otra gran diferencia entre ahora y la Gran Depresión es que entonces no teníamos una red de seguridad. Ahora tenemos seguro de desempleo.
DW: Los economistas Nouriel Roubini y Nassim Taleb, quienes predijeron el descenso de la economía global, han hecho un llamado para la nacionalización de los bancos a fin de detener la debacle económica, ¿Está usted de acuerdo?
Stiglitz: Lo cierto es que los bancos están en muy mala situación. El gobierno de EE.UU. ha vertido cientos de miles de millones de dólares con muy pocos resultados. Los ciudadanos norteamericanos se han convertido en propietarios mayoritarios de un gran número de bancos importantes. Pero no tienen el control. Cualquier sistema que tenga una separación de la propiedad y el control es una receta para el desastre.
La única respuesta es la nacionalización. Esos bancos ciertamente están en bancarrota.
DW: El Instituto Internacional de Finanzas estima que el flujo privado de capital hacia los países en desarrollo se reducirá en unos dos tercios. ¿Estamos llegando a una situación en la que pudiéramos ver un colapso total de muchos países en desarrollo?
Stiglitz: Pienso que muchos gobiernos de naciones emergentes en realidad tienen un sistema bancario central mucho mejor que el de Estados Unidos. Ellos comprendieron los riesgos de exceso de influencia, la excesiva dependencia en los préstamos de bienes raíces, así que realizaron acciones mucho más prudentes. Muchos países en desarrollo también acumularon grandes reservas y están en mejor situación para enfrentar esta crisis que hace una década.
Pero algunos se enfrentarán a tiempos muy difíciles, suspensión de pagos. Algunos de estos países están sufriendo por haber prestado demasiada atención a lo que ha estado sucediendo en Estados Unidos.
DW: ¿Se deben tomar medidas para ayudar a esos países en desarrollo?
Stiglitz: Definitivamente. Pienso que es absolutamente imperativo no solo en interés de esos países, no solo desde una perspectiva humanitaria, sino desde una perspectiva de estabilidad global. No es posible tener una fuerte economía global cuando hay grandes zonas de agitación económica.
El Banco Mundial ha hecho un llamado a los países industrialmente avanzados para que a medida que rescaten a sus propias industrias y brinden subsidios, separen algunas cantidades para los países en desarrollo, los cuales no pueden competir en este desigual campo de juego.
DW: El Presidente Obama atacó a los bancos por pagar miles de millones en regalías a los ejecutivos mientras estaban aún al borde del colapso. ¿Está usted de acuerdo con él de que su comportamiento es “vergonzoso” e “irresponsable”?
Stiglitz: Sí, es vergonzoso e irresponsable. Pero no es una sorpresa… durante años los ejecutivos de firmas norteamericanas han defendido sus escandalosas compensaciones, diciendo que es importante como plan de incentivo. ¿Cómo se pueden entregar bonos de miles de millones de dólares cuando una firma ha tenido pérdidas records de miles de millones de dólares? No se les deben dar regalías, se les debe castigar. A no ser que estén recompensando a la gente por fracasar.
DW: En su discurso en el Foro Económico Mundial, la Canciller alemana Merkel advirtió a EE.UU. acerca del proteccionismo y criticó los subsidios a las fabricantes norteamericanos de autos. ¿Tiene ella razón? ¿Cree usted que existe el peligro de que EE.UU. acuda a medidas proteccionistas?
Stiglitz: Sí, muy probablemente. Siempre hemos sabido que el proteccionismo adopta dos formas. Tarifas y subsidios. Los subsidios distorsionan el campo de juego al igual que las tarifas. Los subsidios son mucho más injustos y aún más distorsionantes, porque mientras que los países desarrollados pueden entregar subsidios, los países pobres no pueden darse ese lujo. Los países ricos están distorsionando el nivel del campo de juego al entregar grandes subsidios, no necesariamente con intención de protección, pero con las consecuencias de la protección.
DW: Merkel recientemente hizo un llamado para la creación de un organismo internacional de supervisión financiera, y está creciendo el consenso a favor del tema. ¿Cuán realista cree usted que es que los gobiernos y compañías entregarían la soberanía a una entidad internacional?
La idea de Merkel es muy importante y hace mucho que la apoyo. Tiene que haber una coordinación de la política económica global más allá del FMI, que ha fracasado, y del Banco Mundial. No se puede decir que debemos tener fronteras abiertas sin una regulación global. Es inconcebible que mientras avanzamos permitamos productos financieros que son muy riesgosos, fabricados en países con regulación inadecuada, que vengan sin regulación a Estados Unidos y viceversa. Las compañías internacionales que están comprometidas con la globalización debieran estar a la vanguardia de este llamado a favor de la regulación internacional.
Paul Krugman
El fracaso detrás de la victoria
Según los parámetros políticos normales, la aprobación del paquete de estímulos económicos por parte del Congreso fue una gran victoria para el presidente Barack Obama
El mandatario estadounidense obtuvo más o menos lo que pidió: casi 800 mil millones de dólares para rescatar la economía, con la mayor parte de ese dinero destinado a gasto y no a recortes fiscales ¡Ya podemos destapar el champagne para celebrar!
O tal vez no. Como no estamos en una situación normal no aplican los parámetros políticos normales y la victoria de Obama es más bien una derrota. La ley de estímulos parece útil pero inadecuada, especialmente si se le combina con un decepcionante plan de rescate de bancos. Y la política de lucha por el paquete de estímulos ha hecho que los sueños pospartidistas de Obama sean una insensatez.
Comencemos con la política.
Uno hubiera esperado que los republicanos actuaran como si de verdad hubieran recibido una lección en los primeros días de la administración Obama, sobre todo teniendo en cuenta la paliza que recibieron en las últimas dos elecciones y la debacle económica de los últimos ocho años. Pero está claro que el compromiso del partido con la “economía vudú” —impuesta en parte por grupos de presión dispuestos a producir contendientes contra heréticos— es tan firme como siempre. Tanto en la Cámara de Representantes como en el Senado, la mayoría de los republicanos apoyó la idea de que la respuesta adecuada al abyecto fracaso de los recortes fiscales de la administración Bush eran más recortes fiscales al estilo Bush.
Y la respuesta retórica de los conservadores al plan de estímulos —que costará mucho menos que los 2 billones de dólares asignados por la administración Bush a recortes fiscales o el billón de dólares, más lo que se sigue acumulando, gastados en Irán— raya en lo patológico.
Es un “robo generacional”, dijo el senado John McCain, apenas unos días después de votar por los recortes fiscales que hubieran costado hasta cuatro veces más en la próxima década. Es “destruir el futuro de mi hijas. Es como sentarme a ver cómo una banda de ladrones saquea mi casa”, dijo Arnold Kling del Instituto Cato.
La suciedad del debate político es importante debido a que genera dudas sobre la capacidad de la administración Obama de regresar por más en caso de que, como es probable, la ley de estímulos demuestre ser insuficiente.
Si bien Obama obtuvo más o menos lo que pidió, con seguridad no pidió lo suficiente. Probablemente estemos enfrentando la peor crisis financiera desde la Gran Depresión. La Oficina de Presupuesto del Congreso, que normalmente no tiene inclinación por las hipérboles, pronostica que en los próximos tres años habrá una brecha de 2 billones 9 mil mdd de dólares entre lo que la economía podría producir y lo que de hecho producirá. Y 800 mil millones de dólares, aunque parece mucho, no es suficiente para reducir ese abismo.
De manera oficial, la administración insiste en que el plan es adecuado para las necesidades económicas, sin embargo, pocos economistas están de acuerdo. Y en general se cree que ciertas consideraciones políticas —como que Obama se comprometió con anticipación con la esperanza de obtener más apoyo bipartidista— llevaron a establecer un plan más débil y que contiene más recortes fiscales de los que debería. Ya vimos lo bien que funcionó.
Ahora, las posibilidades de que el estímulo fiscal resulte adecuado serían mayores si estuviera acompañado por un rescate financiero efectivo, uno que descongelara los mercados crediticios e impulsara de nuevo la circulación del dinero. No obstante, el tan esperado anuncio sobre los planes de la administración Obama en ese sentido, dados a conocer esta semana, cayeron como un golpe seco.
El plan esbozado por Tim Geithner, secretario del Tesoro, no era exactamente malo pero sí ambiguo y dejó a todo el mundo preguntándose hacia donde va realmente la administración. ¿Esas sociedades entre el ámbito público y privado terminarán siendo una manera encubierta de rescatar a los banqueros a expensas de los contribuyentes? ¿o la requerida “prueba de esfuerzo” actuará como una ruta hacia la nacionalización temporal de la banca (solución que apoya un creciente número de economistas, entre los que me incluyo)? Nadie sabe.
La intención en general fue patear la lata unos metros para que avanzara y eso no es suficiente. Hasta ahora la respuesta de la administración Obama a la crisis económica mantiene muchas semejanzas con la de Japón en los años 90: una expansión fiscal lo suficientemente importante como impedir lo peor pero insuficiente para reactivar la recuperación económica; apoyo para el sistema bancario pero renuencia a obligar a los bancos a enfrentar sus pérdidas. Estamos en los primeros días de la administración Obama pero vamos en picada. Y no sé ustedes pero tengo una sensación desagradable en la boca del estómago, la sensación de que Estados Unidos no está superando el mayor reto económico de los últimos 70 años.
Probablemente a los mejores no les hagan falta convicciones pero parecen estar dispuestos a aceptar medidas a medias y los peores están, como siempre, invadidos de intensidad pasional, ajenos al grotesco fracaso de su doctrina en la práctica .
Todavía estamos a tiempo de cambiar la situación pero Obama tiene que ser más fuerte de ahora en adelante. De otra manera, el veredicto con respecto a la posibilidad de superar la crisis será: “no, no podemos”.
Sólo dos millones de extranjeros, de los siete que residen en España, están afiliados a la Seguridad Social, es decir, trabajan legalmente en España. Los ciudadanos españoles comienzan a preguntarse a qué se dedican los otros cinco millones de inmigrantes, si esos dos millones de afiliados sirven para garantizar las pensiones de todos los españoles, tal como nos prometieron, y si la Seguridad Social soportará la atención gratuita a todos ellos por mucho tiempo.
El número de extranjeros afiliados a la Seguridad Social se situó en 1.938.632 personas en diciembre de 2008, el 4,64% menos respecto al mismo mes de 2007, según datos facilitados hoy por el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales.
En diciembre de 2007 se afiliaron 2.033.036 personas extranjeras, 94.404 afiliados menos.
Por categorías, 1.1337.572 personas extranjeras se afiliaron en el Régimen General de la Seguridad Social; 224.156 en el de Autónomos; 201.379 en el Agrario; 170.446 en el Hogar; 4.400 en el Mar y 679 en el de Minería y Carbón.
En cuanto a las Comunidades Autónomas, Cataluña registra el mayor número de afiliados extranjeros (435.996), seguida de la Comunidad de Madrid (427.160), Comunidad Valenciana (218.447) y Andalucía (207.669).
Sobre esta entrada un lector hizo el siguiente comentario:
Parece que fue ayer, pero en este año 2009 que acabamos de empezar y que amenaza con convertirse en el peor de nuestra historia reciente, hemos cumplido ya diez años desde que se inició la entrada salvaje de inmigrantes y la política económica que han provocado la situación actual.
La inmigración alentada por el poder constituye una eficaz herramienta para el desguace Nacional.
Ya en 1997 y 1998 se vivió un pequeño goteo de inmigrantes ilegales entrando en España, pero fue en el año 99 en el que este fenómeno empezó a volverse masivo y a preocupar a la opinión pública española. El fenómeno empezó con la llegada masiva desde Marruecos de pateras ocupadas por magrebíes y ciudadanos del África Negra. Al mismo tiempo debido a la brutal crisis económica que asoló Ecuador en el año 99, cientos de miles de ciudadanos ecuatorianos empezaron a entrar en España. Algo parecido ocurrió con los ciudadanos rumanos.
En este contexto, el Congreso, a instancias del PSOE, decidió reformar la Ley de Extranjería vigente desde el año 85. No hubiera habido nada que objetar a esto, si no fuera porque la ley que se aprobó era exactamente lo opuesto a lo que debería haberse hecho. El Congreso aprobó la nueva ley-colador con el voto a favor de todos los partidos, excepto del PP. Era el PP el que gobernaba España por aquel entonces, pero hay que recordar que el PP votó a favor de la Ley en la Comisión Constitucional y que tampoco se opuso a la ley en la votación del Congreso, simplemente se abstuvo, y ni siquiera en todos los artículos.
Aquella nefasta ley dio el pistoletazo de salida al absoluto caos inmigratorio que hemos vivido desde entonces, ya que reconocía el derecho a la asistencia sanitaria y educativa para todos los inmigrantes, ilegales incluidos, restringía radicalmente la posibilidad de expulsar inmigrantes, incluía la figura del arraigo social, por el que cualquier inmigrante ilegal que llevara tres años en España y cumplía ciertas condiciones podía legalizar su situación. La ley preveía también la regularización masiva de todos los ilegales que estaban en España antes del 1 de junio del año 99 y cumplían una serie de condiciones. Finalmente, la ley fue aprobada por el Congreso en noviembre del año 99, entrando en vigor el 1 de febrero de 2000.
Para empeorar aún más la situación, a principios de 2000, la ONU publicó un informe llamado “Migraciones de Reemplazo: ¿Una Solución ante la Disminución y el Envejecimiento de las Poblaciones?”. El informe hablaba de la situación demográfica de varios países y las acciones a tomar para mejorar la situación. La cuestión es que el informe no hablaba de España, sino de otros países. Aún así, los pro-inmigración españoles tomaron el informe como referencia y empezaron su propaganda sobre la supuesta necesidad de millones de inmigrantes que tenía España. Dijeron que España tenía que acoger a 12 millones de inmigrantes hasta el año 2050, a una media de 240.000 por año (luego han llegado a venir hasta tres y cuatro veces esa cantidad) Pero aquel informe no era aplicable a España para nada, recordemos que por entonces España tenía más de dos millones de parados y una población activa latente de más de cinco millones de personas, por lo que resultaba ridículo pedir la entrada inmediata de millones de personas.
Por entonces, los pro-invasión eran los mismos que ahora: toda la izquierda (política, mediática, sindical y ultra), y las patronales de la agricultura, la hostelería y la construcción, más alguna patronal de clubes de alterne que hay por ahí. Podía entenderse la actitud de la patronal agrícola, ya que la escasez artificial de mano de obra agraria provocada por el PER y la escasa rentabilidad del negocio, les llevó a buscar mano de obra barata e ilegal para poder sobrevivir. Más difícil de entender era la actitud de la patronal hostelera, ya que existía en España una gran cantidad de mano de obra en potencia en los cientos de miles de jóvenes que poblaban nuestros institutos y nuestras Universidades. La solución hubiera sido establecer algún tipo de convenio laboral con dichas instituciones, pero la patronal hostelera prefirió la mano de obra barata y sumisa inmigrante. En cuanto a la patronal de la construcción, ya estaba preparando la futura burbuja inmobiliaria, en la que la inmigración masiva tenía un papel decisivo que cumplir, tanto como mano de obra como de compradores de vivienda. Los constructores sabían que, con la pirámide poblacional, al negocio le quedaban no más de 10-15 años, por lo que había que explotarlo al máximo y seguir trayendo inmigrantes para que la demanda no baje en el futuro.
Esto coincidió también con las elecciones generales del año 2000. Mucha gente no se acordará, pero aquella campaña electoral destacó por los constantes actos y altercados protagonizados por los pro-invasión gritando consignas extremistas y radicales como el famoso “papeles para todos”. En las elecciones se enfrentaban, por un lado, una coalición PSOE-IU proponiendo directamente la entrada libre e interminable de inmigrantes a España, mientras que por otro lado estaba el PP, que proponía reformar la ley recientemente aprobada y una estricta política de inmigración. En este contexto, parte de la sociedad española se inclinó por el PP, que ganó las elecciones por mayoría absoluta.
Ahora bien ¿qué hizo el PP tras las elecciones? Lo primero, aplicar la ley que pretendía reformar y hacer una regularización masiva de todos los ilegales que estaban en España antes del 99. Lo siguiente que hizo, incumpliendo todas sus promesas, fue otra regularización masiva, en el año 2001 y con un tal Mariano Rajoy de Ministro del Interior, de cientos de miles de ilegales que estaban en España antes del enero de 2001. La prometida reforma de la ley anterior consistió en una serie de tímidas y ridículas propuestas que nada solucionaron, ya que luego ni siquiera se aplicaban.
¿Y qué se dedicaban los medios de comunicación en aquella época? A sacar todos los días una patera tras otra y ocultar sistemáticamente los aviones y los autobuses llenos de ilegales, a decir que los inmigrantes “nos iban a pagar las pensiones” y que “gracias a los inmigrantes se salvará la Seguridad Social”, dos falacias que nos repitieron un millón de veces y que se han demostrado falsas. Además, los medios se dedicaban a insultar a diario al pueblo español. Un debate tras otro, los tertulianos se dedicaban a criminalizar a todo aquel que se opusiera a la inmigración masiva y a llamar a los españoles racistas, xenófobos y vagos, todo con la pasividad absoluta del pueblo español.
La realidad fue que durante la etapa 2000-2004, gobernando el PP con mayoría absoluta, España se convirtió en el mayor coladero del planeta. Cientos de miles de ilegales entraban cada año por nuestros aeropuertos, principalmente el de Barajas, como falsos turistas. Otros cientos de miles entraban por la frontera de los Pirineos, mientras que el gobierno hacía la vista gorda y permitía esta invasión sin mover un dedo. No sólo eso, sino que se dedicaba a subvencionar a ONGs pro-invasión de ultraizquierda como SOS Racismo y el Movimiento Contra la Intolerancia. Esta fue la política del PP en materia de inmigración: incumplimiento total de sus promesas y traición absoluta a sus votantes. En 1996 había en España poco más de medio millón de inmigrantes, en 2004 había 3,5-4 millones, incluidos cientos de miles musulmanes. Esto es lo que se recordará en el futuro del PP y de José María Aznar. En economía, la política del PP consistió en privatizar empresas públicas, algo con lo que se puede estar a favor o en contra pero que no tiene ningún mérito especial, aprovecharse de la coyuntura internacional de bajísimos tipos de interés, de los bajos precios de las materias primas energéticas y de las transferencias billonarias de la Unión Europea y, finalmente, promover una brutal burbuja inmobiliaria que nos ha traído la situación actual.
En 2004 llegaron Zapatero y el PSOE al poder. A pesar de la propaganda de la derecha mediática, la verdad es que Zapatero fue totalmente continuista del PP en sus políticas económica y de inmigración. En economía, continuar con la misma política basada en la construcción salvaje. En inmigración, regularizaciones masivas y entrada libre para todo el mundo, exactamente igual que el PP. A destacar dos cosas: durante la etapa Aznar llegaron cientos de pateras desde Marruecos, los progres nos aseguraban que era imposible evitarlo porque “no se podía poner puertas al hambre”. Bien, parece ser que el hambre se acabó en África porque desde que gobierna Zapatero no ha llegado prácticamente ni una sola patera desde este país. En cuanto el rey de Marruecos dio la orden, se acabaron las pateras. Segundo, las declaraciones del actual Ministro de Industria, Miguel Sebastián, en el año 2007, en las que declaraba que España podía acoger hasta ¡¡20 millones de inmigrantes más!! en los próximos años. Cualquier persona con dos dedos de frente veía que la construcción de 900.000 viviendas anuales y aquel brutal aumento de población inasimilable eran insostenibles y que la situación iba a reventar tarde o temprano. Por supuesto, acabó reventando a mediados de 2007.
Desde entonces, la tasa de paro no ha hecho más que aumentar, llegando a los actuales tres millones y medio de parados, que pueden ser cuatro y medio en poco tiempo. A pesar de eso, el gobierno regala los permisos de residencia a millones de inmigrantes, mete 800.000 rumanos y búlgaros en un mercado laboral en caída libre y va a regalar la nacionalidad española a medio millón de centro y sudamericanos. Tenemos entre 6,5 y 7 millones de inmigrantes (el 15% de la población), incluidos 1-1,5 millones de ilegales, de los que sólo la tercera parte, siendo generosos, cotiza a la Seguridad Social. Estos inmigrantes están esperando el momento para traerse a sus hijos pequeños a España, en total unos 650.000 inmigrantes más. Eso sin contar que también pueden traerse a sus padres.
En economía, en estos diez años la productividad y la renta per cápita han descendido, al igual que el salario real, que ha bajado un 4%, mientras que los beneficios empresariales aumentaron un 73% hasta el año 2006. Los precios tuvieron una subida real de hasta el 60% con la entrada del euro. Miles de millones de euros son enviados por entidades financieras a paraísos fiscales y por los inmigrantes a sus países de origen, lo que provoca una brutal evasión de capitales. Los españoles están endeudados para el resto de su vida, debiendo 800.000 millones de euros en hipotecas. El Estado no le va a la zaga, ya que la deuda exterior de España ha crecido en 144.000 millones de euros en sólo un año y ya alcanza los 1,68 billones de euros. Se anuncia la quiebra contable de la Seguridad Social para el año 2015, y ya para este año nos esperan un déficit del 5% y nos anuncian una reducción de las pensiones de hasta el 30%.
Nuestra agricultura y nuestra ganadería están en fase terminal y nuestra industria se deslocaliza rápidamente. Los chinos siguen invadiéndonos con sus productos y reventando el pequeño comercio español. Todo como consecuencia del crecimiento económico tercermundista promovido por el PP y el PSOE, consistente en la presencia de mano de obra barata, abundante y sin cualificación. Se ha desaprovechado el enorme potencial que tenían los “baby-boomers”, es decir, la generación nacida en los 60, que, con una educación y una formación adecuadas, habrían podido protagonizar una economía moderna y productiva, pero se eligió el camino contrario. En diez años se han construido las viviendas y nos hemos gastado el dinero de treinta. Si se hubieran hecho bien las cosas, en España habría habido trabajo para todos durante mucho tiempo, pero se prefirió importar inmigrantes y hacer todo el trabajo de golpe. Ahora estamos pagando las consecuencias.
En lo social, en estos diez años continuó la balcanización de España a través de una serie de reformas estatutarias que nadie pedía. Continuaron la violencia y el terrorismo de ultraizquierda, no sólo en el País Vasco. Ha habido un aumento brutal de la delincuencia y de los maltratos a mujeres, protagonizados ambos en su mayoría por inmigrantes. Las cárceles colapsadas y llenas de todo tipo de criminales extranjeros. El 20% de los nacimientos ya es de padres inmigrantes. Nuestro sistema educativo y sanitario sigue degenerando por la imposibilidad de atender a un aumento de población tan brutal y en tan poco tiempo.
Nuestra clase política-económica-mediática ha continuado estos diez años con su genocida política de sustitución del pueblo español por población importada del Tercer Mundo. Nuestra tasa de natalidad sigue por los suelos debido a la nula política familiar y al holocausto español provocado por el PP y el PSOE en materia de aborto. Muchos empresarios siguen poniendo todas las pegas posibles a las trabajadoras embarazadas, con lo que sólo consiguen impedir que nazcan futuros trabajadores y consumidores, es decir, se perjudican a sí mismos. La visión de futuro nunca ha sido el fuerte de nuestra clase empresarial. No sólo es el engorro de perder temporalmente a una trabajadora que pide la baja por maternidad, es que un bebé consume poco, no compra coches ni pisos, ni trabaja, es un ciudadano pasivo, una molestia, así que lo mejor es importar la población directamente del Tercer Mundo, ya en edad de trabajar y de consumir. La comunidad musulmana sigue en constante crecimiento llegando casi al millón y medio de personas en nuestro país, que cuentan con casi mil mezquitas, de las que un tercio tiene relaciones con el integrismo islámico.
En cuanto a los medios de comunicación, han seguido embruteciendo y lavando el cerebro a la población. La izquierda (incluida la más extremista) controla cinco y media de las seis televisiones nacionales, el cine, las discográficas, las editoriales y las productoras televisivas que realizan los programas y las series de televisión que vemos a diario. Hemos vivido el nacimiento de la telebasura, y hemos podido ver que las series de televisión de producción nacional están todas cortadas por el mismo patrón, ensalzando los anti-ideales “progres” y demonizando los ideales de partidos como DN. Volvemos a destacar la estupidez de los empresarios propietarios de los canales de televisión. A lo mejor se creen que es bueno para la economía del futuro tener una juventud ultra-hedonista, semi-delincuente, analfabeta, endófoba, drogada y atontada como la que promueven estas series.
Así hemos llegado a la situación actual. España ha pasado en diez años de ser una sociedad casi homogénea a una sociedad multicultural, sociedad que le ha sido impuesta al pueblo español en contra de su voluntad a través de un lavado de cerebro colectivo extremo. Estamos en la mayor crisis económica de nuestra historia reciente, pero para que los Esteban Ibarras de turno se enteren y no empiecen con sus tonterías sobre “Oh mirad, los “nazis” de DN usan a los inmigrantes como chivo expiatorio” decimos una cosa bien clara: los inmigrantes no son los responsables de la crisis económica, de la misma manera que no lo eran del crecimiento económico. Una minoría sin ninguna cualificación no puede ser responsable de ningún crecimiento económico sano. Los culpables de la crisis son la banca internacional y sus políticos corruptos a sueldo, por lo que para solucionarla habrá que llevar a cabo una reforma radical del sistema bancario y de nuestra economía, que tendrán que ir acompañadas de otra radical reforma de la Ley de Extranjería. Eso sí, la económica no es la única, también vivimos una crisis social, política y demográfica, por lo que en esta situación la presencia de 6,5-7 millones de inmigrantes es insostenible, así que, como mínimo, tres millones han de ser devueltos a sus países lo antes posible.
La inmigración perjudica el empleo de los españoles menos cualificados
| Publicado el 22 Enero, 2009 |
Según el monográfico Inmigrantes en España: Participación y convivencia de la Fundación de las Cajas de Ahorro (FUNCAS), presentado este miércoles, los inmigrantes han ocupado el 60% de los nuevos empleos de baja cualificación entre 1996 y 2007. Los expertos responsables del estudio monográfico señalan que la presencia de un número importante de inmigrantes podría acentuar los ajustes vía precios (salarios) durante la recesión, provocando que las relaciones entre inmigrantes y nacionales en el mercado de trabajo puedan cambiar en el futuro inmediato y la competencia hacerse más intensa.
Es decir, los españoles menos preparados, aquellos por tanto que tienen un estatus económico y social más humilde, lo tendrán más difícil para encontrar trabajo durante la crisis debido a la competencia de los inmigrantes y además deberán trabajar por menos salario. Los tres sectores que habitualmente han servido para cobijar a los trabajadores españoles con una baja cualificación -construcción, hostelería y servicio doméstico- son precisamente los que ocupaban al 50% de los extranjeros en 2007.
Según la OCDE los trabajadores españoles presentan la peor calificación de la Unión Europea, incluso por detrás de Portugal, al registrar que seis de cada diez carecen de cualificación profesional. Teniendo en cuenta que hay 13 millones de trabajadores en las categorías inferiores de los diversos sectores económicos, al menos 7 millones se verán afectados negativamente en su vida laboral por culpa de la inmigración, enfrentándose a mayores dificultades para encontrar un puesto de trabajo, perjuicios salariales o jornadas mayores.
Queda desmentida la necesidad de la inmigración masiva
Los datos de FUNCAS apuntan a que España es el país de la UE con mayor saldo migratorio, a 1 de enero de 2007 por encima de los 700.000 inmigrantes netos, seguida a distancia por Italia, con 494.000, y Reino Unido, con 174.000. Dejando aparte los efectos económicos de la inmigración, con evidentes luces y sombras, también se había propagado la especie de que, atendiendo al envejecimiento de la población española, España necesitaría (según Naciones Unidas) 12 millones de inmigrantes (unos 240.000 al año) de aquí a 2050 para equilibrar su situación demográfica. Eso requeriría la incorporación, a partir de 2025, de un millón de inmigrantes al año, que se irían incrementando hasta alcanzar 1.400.000 inmigrantes anuales en 2040 y estabilizarse en torno a 600.000 efectivos al año en 2050.
El estudio de FUNCAS desmiente ahora tal tesis. Las “cifras que dejan entrever que, si bien la inmigración es positiva para el crecimiento de la población, (conclusión de Perogrullo) no es la solución, dado que estas cifras son inalcanzables y difícilmente sostenibles en cualquier país económicamente avanzado”, apunta el estudio. También advierte de que el efecto dinamizador de la inmigración en la demografía española es temporal, porque con el paso del tiempo la población extranjera también irá envejeciendo y acabará adaptando sus patrones reproductivos a los nacionales.
Y los sindicatos y sobre todo sus “eternos” dirigentes … ¿dónde están?. ¿Será que sólo se dedican a defender el “chollo” que significa su fuero sindical dejando que sus afiliados se las compongan solos?
Solbes dice que Zapatero se guió por la "ambición" al prometer pleno empleo para 2012.
En plena campaña electoral, Rodríguez Zapatero aseguraba que, de ser elegido presidente, España alcanzaría "el pleno empleo" en 2012. Sin embargo, el ministro Pedro Solbes, que reconoce en El País que la crisis es "peor de lo que preveíamos todos", dice ahora que las palabras del ya jefe del Ejecutivo eran "una ambición" más que un "análisis técnico". Insiste, además, en que España "tiene problemas propios y problemas importados".